La relación entre el interior y el exterior

El espacio interior de una composición y el exterior façil; ade de la misma composición son dos entidades totalmente diferentes co que ya están con todas ellas, teniendo una interrelación colaboración de tipos. Como muchas otras cosas en el universo, estos dos además van de la mano. En la arquitectura, se encontrarían fases como el establecimiento de relaciones entre el interior del espacio y el exterior. No obstante, la pregunta que aparece es ¿cómo es viable? ¿Cómo se consigue algo tan vago e ilusorio? Y lo de mayor relevencia, ¿por qué querrías llevarlo a cabo? Un edificio, un espacio, una composición es más que un edificio arquitectónico. Fundamentalmente es una interacción de los conocidos Seis Temas para el Milenio de Pallasma, a entender, elasticidad, sensualidad, identidad, vericidad, silencio, etc. Esto se establece creando un diálogo entre el exterior y el interior del espacio. Entre otras cosas, si observamos The Glass House de Philip Johnson, nos daríamos cuenta de que vemos un caso de muestra increíble de tal afirmación. Hecho totalmente de vidrio, la composición está orgullosamente en la mitad de un sector verde. Cuando usted está parado dentro del edificio, no se sentiría enajenado con el sector exterior.
Se sentiría como si fuera parte del santuario interior de la vivienda. A pesar de que los parámetros están hechos totalmente de vidrio y trabajan como barrera física, de todos modos no trabajan como barrera visual. Entonces, su vista no consigue registrar esa división o partición entre el interior y el exterior, no estableciendo verdaderamente donde acaba la vivienda y empieza el ámbito natural. Esto también establece que el diálogo entre el interior y el exterior del espacio.
Básicamente se consigue creando una relación entre los espacios. Como en el instante de ingresar en un espacio arquitectónico, debe existir fases de transición entre ellas. No debe existir entradas o salidas abruptas en los propios espacios. Usted debe presenciar ese cambio en el paisaje, el ámbito, la atmósfera, el aire, el aura, etc. Además de su vista, sus otros sentidos tienen que presenciar ese cambio y su cuerpo debe ajustarse a él. Esto se hace para evadir que el usuario se vuelva cauteloso de su ámbito, del espacio. Para los laicos y a un nivel un poco así, se puede ir logrando esto por el procedimiento de la fenestración. Fenestración es un término referido a los vacíos, aberturas y ventanas del edificio que le facilita la luz natural dentro suyo y siempre está en contacto con la visión exterior. Entonces, manteniendo ese contacto con el exterior del espacio, de todos modos llevas el espacio exterior dentro del edificio contigo mismo. Cuando se encuentre dentro de un edificio, no debe sentirse separado del exterior; debería poder llevar los dos si están juntos. Si eso pasa arquitectónicamente, el edificio es un triunfo y usted ha predeterminado esa relación entre el interior y el exterior.