Son muchas las personas que eligen poner techos verdes o techos vivos en sus hogares. La idea surge de la sustentabilidad, que tiene como objetivo crear viviendas en las cuales se pueda vivir con la menor dependencia posible. Generalmente, un hogar con techo verde tendrá además maneras inteligentes de utilizar el agua, trabajos con madera o con materiales que se encuentren en la zona. Un hogar de estos trabajará con el frío y con el calor de maneras que no estamos acostumbrados en la ciudad. El techo verde no es sólo una cuestión estética, sino que además aporta frescura al ambiente en el hogar.

Imaginen una casa en una zona rural, llena de árboles y con un techo verde. El camuflaje del hogar le brinda un contexto atrapante. Imaginen estar allí sentados, relajados, sentados en uno de esos muebles de terraza que tan cómodos le calzan a nuestro cuerpo. Indudablemente el techo vivo llegó para quedarse. De hecho en algunas ciudades se está optando por tornar obligatoria la instalación de techos vivos en los edificios. Son debates que todavía hay que dar pero que esperamos que los gane la madre naturaleza, ya que está siendo castigada por la humanidad como nunca antes.